Tal día como hoy, el 12 de diciembre de 1914, hace 102 años, vio la luz la edición menor de Platero y yo. En recuerdo de esa aparición os dejamos un artículo realizado por nuestras compañeras Mª José Blanco y Pepi Gallinato donde se narran cuales fueron las circunstancias en la que esta obra apareció en el mercado editorial,  gracias a la cual el poeta fue galardonado con el máximo galardón de la literatura universal, el premio Nobel.

“El otro tú de Platero y yo”. Dos miradas a la primera edición.

Por  María José Blanco Garrido y María Josefa Gallinato Ollero. Guías Casa-Museo Zenobia y Juan Ramón

El día 12 de diciembre de 1914 aparece publicada la primera edición de Platero y yo en Ediciones de La Lectura (Biblioteca de Juventud). Se trata de una edición menor de la obra magistral de Juan Ramón Jiménez, compuesta de 63 capítulos ilustrados por Fernando Marco con “pasta florida”1 a 2 pesetas.

Meses previos a la publicación de la obra, Francisco Acebal, editor de La Lectura, había tenido ocasión de conocer algunos capítulos de Platero y yo que Juan Ramón le había facilitado. Sin embargo, la intención del poeta era publicar Platero como parte de las Elejías Andaluzas dentro de su obra completa. Juan Ramón se había comprometido con Acebal a publicar una traducción de La Luna Nueva de Tagore para su “Biblioteca de Juventud” que estaba trabajando con Zenobia Camprubí. El trabajo no se llevó a término en la fecha prevista por un enfado entre ambos y un enfriamiento en su relación.  A modo de compensación Francisco Acebal pidió al poeta que se encargara de hacer una selección de capítulos de Platero, apropiada para publicarlos en su “Biblioteca de la Juventud”, y así lo hizo.

Al salir publicada por primera vez Platero y yo en esta colección dirigida a niños y jóvenes, la obra va a convertirse en un libro para niños a pesar de que Juan Ramón manifestara en reiteradas ocasiones que no fue un libro escrito para un grupo lector tan concreto como los niños, sino que fue “escojido para los niños”, y su concepción fue con otra idea. Su publicación parcial en una colección dirigida al público infantil lo llevó a ese encasillamiento.

Juan Ramón va a ser el encargado de trabajar en la selección de los capítulos para esta colección, sin embargo, años más tarde el autor se contradice en cuanto a este punto, quizás porque no creyera que fuera la mejor selección o quizás por el engaño de Acebal que descubriría más tarde, llega a comentar que fue el editor la persona encargada de la selección. “La primera vez que se publicó esta edición menor fue en la serie Juventud de La Lectura de Madrid, y no era sino una selección hecha por los editores (y que luego ha servido de modelo para las ediciones menores) del libro completo, ya escrito casi todo en esa fecha, 1912”. En una carta del 3 de noviembre de 1914, Juan Ramón le dice a Zenobia que le había enviado las primeras pruebas de Platero y yo que estaba preparando para La Lectura:

Le mando […] las primeras pruebas del librito para niños que estoy imprimiendo en La Lectura. Eso es la mitad (menos) del libro. Son cincuenta poemas en prosa. Pero todavía no han compuesto más que esos […] le agradeceré a usted que me diga lo que le parece y que me anote al margen lo que no le guste. ¡De veras, Zenobia; necesito su ayuda pues que su alma es tan fina! Le enviaré el resto. Y usted, ¿me devolverá pronto lo que le mando leído y anotado?

Con estas palabras Juan Ramón busca la aprobación de Zenobia en cuanto a su trabajo y su selección. La opinión de Zenobia y su buen criterio fueron siempre muy tenidos en cuenta por el poeta y siguió constantemente todas sus indicaciones, incluso cuando aún no estaban casados. Por lo tanto, no fueron los editores de La Lectura los encargados de trabajar en la selección de los capítulos de esta edición sino el propio poeta siguiendo la opinión de Zenobia.

Paralela a esta edición salía a la luz ese mismo día, en esta misma editorial el “otro tú”de Platero, como luego lo llamaría el poeta al conocer su existencia.

Se trata de una edición de idéntico contenido pero con portada diferente, realizada en pasta dura y tela gris, bajo el epígrafe de El Libro Escolar a 0,75 céntimos. Hasta hoy, todos los estudios apuntaban que se trataba de una segunda edición aparecida poco después de la primera, ante el éxito en ventas y difusión que había adquirido la obra. Sin embargo, es en el capítulo “Platero y los jitanos” donde Juan Ramón Jiménez nos deja todas las pistas para descifrar lo que realmente ocurrió con esta edición.

Platero y los jitanos
Platero, yo hice, como te dije ya, en memoria tuya, un Platero con mi alma. Un hombre que se decía mi amigo, te cojió y te quiso mostrar —luego supe para qué— a otros hombres. Te puso a su gusto, un poco ridículo, en 150 pájinas de papel, forrado con flores y con dibujos elementales, bajo el título Juventud, ejemplar a dos pesetas (ya dijo D. F. G. que en España no había un dibujante capaz de ilustrarlo como eras en la letra, Platero, que tú me dictaste).
Pues bien, Platero, creí yo que te había prestado y que eras mío, cuando te vi, otro tú, en la feria, con un cartel que decía: «libro escolar», a 0,75 céntimos. ¡Quién te conocía! ¡Tú, maestro de escuela, Platero!
Naturalmente, te defendí; pero el hombre aquél, que te me llevó prestado, un aficionado a las letras… de otros y ganapán… de otros, me dijo, con un papel en la mano, que tú eras suyo, y me habló de leyes y tribunales. Yo agoté mi vocabulario de defensa y de insultos, y él y otro te llevaron para siempre.
Pregón: «El que se encuentre un burro, con 150 pájinas en papel crudo, con pasta florida a dos pesetas, con el apodo Juventud, u otro de igual número de pájinas, con pasta gris, a 0,75, bajo el disfraz el libro escolar, devuélvalo a su dueño, Juan Ramón Jiménez, poeta, Madrid, porque es un burro robado.

Este capítulo permaneció inédito, hasta que Francisco Garfias en 1969 lo publicó en Libros de Prosas I, en el apartado La colina de los chopos. En 1992 el profesor Antonio Gómez Yebra añadía por primera vez el capítulo a una edición de Platero. Ya el profesor apuntaba que era una crítica a las ediciones piratas, pero de lo que no se percató ni él ni nadie hasta ahora es que la referencia que hacía Juan Ramón era a esta edición en pasta gris.

Francisco López Acebal, director de La Lectura desde 1907, mantenía amistad con Juan Ramón desde 1903 cuando se lo presentaron los Martínez Sierra. En 1914 según comenta el poeta, Acebal, ofreció al poeta un contrato con su editorial para la publicación de la obra. La editorial pagó 500 pesetas por la edición y se publicarían 3.000 ejemplares. Aprovechándose de la amistad que le unía con él, Acebal, engañosamente añadió al contrato que Juan Ramón cedía a la editorial los derechos de reproducción de la obra, contrato que posiblemente el poeta firmó sin leer en profundidad fiándose de lo hablado con su amigo. “Comentamos la muerte del novelista Francisco Acebal, ocurrida ayer, y Juan Ramón expresa el mal concepto que tenía de él. Estando en La Lectura le hizo firmar un contrato para la primera edición de Platero y yo dándole quinientas pesetas por una edición de tres mil ejemplares, quedando la empresa con la propiedad de la obra.”

 En 1915 el poeta descubrió la otra edición de Platero, y así el engaño, cuando tropezó fortuitamente con el libro mientras paseaba por la Feria del Libro en Madrid. De esta edición se hicieron 5.000 ejemplares pues según comenta Juan Guerrero Ruiz en Juan Ramón de Viva Voz, La Lectura hizo 8000 ejemplares de la primera edición, 3000 de portada florida y 5000 de portada gris9. Posiblemente, fue entonces cuando el poeta, indignado, escribió el capítulo “Platero y los jitanos” donde critica irónicamente la edición “ilegal” para él, pero legal ante la ley por el contrato firmado con la editorial.

El capítulo “Platero y los jitanos” no aparece fechado ni en la edición de Garfías ni en la del profesor Gómez Yebra antes citadas, sin embargo, en el capítulo “Mudeví”, datado en 1915, Juan Ramón nos habla de este mismo asunto aunque de una forma más sutil, lo que nos hace pensar por tanto que fue en la Feria del Libro de 1915 donde lo descubre y ya en esa fecha, el poeta sabía de la existencia de la otra edición de Platero.

El capítulo “Mudeví”, fue publicado por Juan Ramón en el Semanario España, el 29 de marzo de 1924 bajo el título Cerro del Viento. En 1969 también lo publicará Garfias en Libros de Prosas I junto a otro capítulo titulado “Obstinación”. En el Platero revivido por Ricardo Gullón aparece también publicado con muchas correcciones respecto al publicado por Juan Ramón en España.

Mudeví
A veces –cualquier fea siesta gris (agua y cal) de invierno, de esas en que no tener una carta que no se espera es una hecatombe; comido aprisa, de vuelta de una cansada mañana ingrata; desengañado por completo (y con mala calefacción) de la bondad de este mundo y de la de sus lamentables transeúntes-, mediosueño que Platero, el plateado libro mío, que está en su cuadra apacible del feliz estante limpio y solitario, es el horrible burro negro de la Mudeví –la vieja Mudeví, verde abanderado del cuervo-. Sale furioso, de pronto, por la vaga ciudad nubosa reflejada en los cristales, que se confunden con la telaraña de mi duermevela, los rompe en un estallido de luz blanca, se me sube sobre el corazón, como sobre una colina del Monturrio de Moguer, y, clavado en su mitad, me lo patalea rabioso y sin sentido.
“¿Y para eso –le pregunto, dejándole cocear a su iracundo antojo –he escrito ese libro tan bello –que es tú mismo- sobre ti; para eso he perdido tanto tiempo soñando y pesando en ti a través de la cancela al sur de mis recuerdos de colores amarillos, y he hecho, por ti, cuadra mi casa blanca, pesebre mi mesa viva, cebada mi voluntarioso corazón?”Pero Platero, que por ser ya libro, digo, burro de editor jitano, se ha contajiado sin duda de bizquerías de todo jénero y matiz, sigue pataleándose cabezonamente en la flor del corazón primaveral –hasta dejármelo como un guante viejo de luto-, ni más ni menos que si fuera él mismo cualquier aficionado, editor, diplomático, director de revista o crítico, amigo mío.


Más tarde fue Domingo Barnés Salinas –jefe de redacción de La Lectura- quien deshizo el contrato con la editorial comprendiendo que había sido un engaño y que iba en contra de los intereses de Juan Ramón con el que mantenía una relación amistosa por la vinculación de ambos a la Institución Libre de Enseñanza y el respeto y admiración que los dos profesaban a Francisco Giner de los Ríos. Juan Guerrero Ruiz comenta en Juan Ramón de Viva Voz el 6 de septiembre de 1933 tras conversación con Juan Ramón: “Luego, Domingo Barnés deshizo este contrato comprendiendo que perjudicaba al autor.”
Terminamos con unas palabras del poeta que resumen su mayor preocupación en cuanto a la edición de su obra:
“… hay muchos editores indignos que, aparte de robarlas, las hacen feas, lo que les perdono menos que el robo vil.”

Bibliografía:
Campoamor González, Antonio, Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí. Años españoles (1881-1936), Sevilla, Ed. Universidad Internacional de Andalucía, 2014.
Guerrero Ruiz, Juan, Juan Ramón de viva voz, vol. II, (1932-1936), Valencia, Pre-Textos Museo Ramón Gaya, 1999.
Jiménez, Juan Ramón. Platero y yo. Biblioteca de Juventud. Ediciones de La Lectura, 1ª edición. Madrid, 1914.
Jiménez, Juan Ramón, Platero y yo. El Libro Escolar. Ediciones de La Lectura, 1ª edición. Madrid, 1914.
Jiménez, Juan Ramón. Libros de Prosa I, ed. Francisco Garfias, Madrid, Aguilar, 1969.
Jiménez, Juan Ramón. Platero y yo, ed. A. Gómez Yebra, Madrid, Castalia, 1992.
Jiménez, Juan Ramón. Epistolario I (1898-1916), ed. Alfonso Alegre Heitzmann. Madrid, Publicaciones de la Residencia de Estudiantes, 2006.
Es.wikipedia.org/wiki/Domingo Barnés Salinas. 5 de diciembre de 2014
Es.wikipedia.org/wiki/Francisco Acebal. 5 de diciembre de 2014

Escribe un comentario

comentarios

0 Me gustas
999 Vistas

También te puede gustar

Los comentarios están cerrados.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR